Marzo 8, 2018

La individualización es vista como un requisito de los programas de entrenamiento. Si bien es positiva, no viene sin algunos malentendidos. Ya hemos tocado estos temas antes, pero a veces parece que la gente se confunde con respecto a lo que significa la individualización en relación a los deportes.

A veces la individualización es tratada en el sentido de que todos los jugadores tienen que tener un programa de entrenamiento que es únicamente para ellos y solo ellos, uno que sea completamente nuevo y que no se haya visto nunca—excepto que eso muchas veces no tiene mucho sentido.

En realidad, una buena individualización no significa un programa que empieza completamente de cero. Más bien debería ser uno basado en principios sólidos y luego modificado basado en evaluaciones para adaptarse mejor a las necesidades del atleta.

Esto debería suceder para programas de fortalecimiento, programas de tiro y programas de bateo.

Un simple ejemplo de un programa de levantamiento. Cada programa debería cubrir los patrones básicos de movimiento: sentadilla, bisagra, empujar y tirar. Pero cómo cada atleta hace esos movimientos, varía según las características particulares que tiene cada atleta.

Tal vez el cuerpo de un atleta en particular es más propicio para una sentadilla frontal que una sentadilla posterior. Tal vez ha tenido problemas en la espalda y las sentadillas bilaterales (delante y atrás) irritan su columna vertebral, pero el trabajo a una pierna no. Todos estos cambios caen dentro de la categoría de individualización y deberían venir de una evaluación de calidad al principio del proceso de entrenamiento.

El béisbol específicamente tiene una cantidad de información en el juego—casi todo está evaluado y anotado. Esto le da a los jugadores y entrenadores una ventaja única con respecto a evaluar una habilidad particular y después crear programas con esta información.

Hay muchas ideas erróneas con la revolución de los datos en el béisbol, muchos entrenadores sienten que la tecnología llegó para reemplazarlos, lo cual no es real. No va a haber un ganador de una batalla entre tecnologia e instrucción, pero tampoco es una batalla que deba ser peleada. Los mejores equipos van a ser los que simplemente integren la tecnología en el entrenamiento.

Los peores usos de la tecnología son aquellos que no son acompañados de acción, lo cual es bastante común y la razón por la cual a muchos no les gusta. Tener métricas de Velocidad de rotación (spin rate), velocidad de salida (exit velocity) y ángulo del batazo (launch angle) sin habilidad para entenderlas o saber cómo desarrollar jugadores con ellas, es un desperdicio. Pero aquellos que ignoren los datos porque representan una amenaza a sus conceptos actuales de entrenamiento serán dejados atrás por aquellos que los usen para su ventaja.

Mucha de la tecnología hoy disponible le da a los entrenadores y jugadores la oportunidad de contestar preguntas que la gente no está pudiendo responder.

La tecnología y la información que produce no va a reemplazar la instrucción. Va a llenar los espacios y suplementar la información que un entrenador ya posee.

Los mejores equipos y entrenadores van a ser una mezcla de entrenamiento y tecnología, haciendo el proceso de desarrollar jugadores más preciso. El uso de información de forma continua y normal significa que podemos evaluar a nuestros atletas consistentemente para individualizar programas que los ayuden a mejorar.

Debajo vamos a mirar a cómo podemos utilizar la información de las evaluaciones para individualizar los programas.

EVALUACIONES FORMALES

Nosotros vemos las evaluaciones como un proceso de muchas partes. En nuestras instalaciones tenemos evaluaciones formales cada cuatro semanas. Hay una evaluación de movilidad, un evaluación de fuerza, y echamos una mirada al movimiento de bateo o pitcheo.

Las evaluaciones formales sirven para ver si las piezas del programa de entrenamiento que se insertan para individualizar y ayudar al atleta con una habilidad están funcionando.

Esto va más allá de mirar a un jugador entrenando o jugando a diario. Es un tiempo para dar un paso atrás y mirar como todas las piezas del entrenamiento están trabajando juntas.

Muchas veces hay “problemas” que los entrenadores ven en la mecánica de bateo o pitcheo de un jugador, y se intenta darles indicaciones para que hagan correcciones. Esto no va a funcionar si un jugador no puede moverse de cierta manera porque no tiene la movilidad o la estabilidad suficiente como para aguantar en esa posición.

Muy frecuentemente el pitcheo y el bateo son discutidos en un vacío que descuida los aspectos de fuerza y acondicionamiento o movilidad.

Por esto es que la primera parte de una evaluación, para nosotros, cubre estas medidas: movilidad y fuerza.

Estamos mirando rango de movimiento y como un atleta se mueve con carga, lo que nos da una idea no sólo de calidad de movimiento, sino de fuerza y poder.

Esto puede ser emparejado con una evaluación de performance, subiéndolos al montículo y viendo cómo lanzan, viendo la calidad del movimiento a través del video, lo cual tiene sus limitaciones, o revisar la biomecánica con la motus sleeve o un laboratorio biomecánico —todo mientras recolectamos velocidad, velocidad de rotación (spin rate) y las características de movimiento del pitcheo.

Aquí es donde la tecnología y la información calzan tan bien dentro del proceso de evaluación. Son simplemente mediciones más específicas de las cosas que los entrenadores ven en el día a día.

Hacer todas estas cosas nos da una visión detallada de donde se encuentra el jugador actualmente, para que podamos encontrar las áreas donde debe mejorar. Cada jugador va a fortalecer, hacer trabajo de movilidad y lanzar. Pero recolectar esta información nos permite tomar esas áreas y hacer modificaciones específicas para las necesidades de cada uno.

Esto va más allá de ver a un pitcher lanzar y decir que se mueven suficientemente bien, o que se ven bien. Hoy hay mediciones a las que apuntar para mantener a un atleta saludable y mejorar su rendimiento en el campo.

INDIVIDUALIZACIÓN ESPECÍFICA DE LANZAMIENTO

Los programas de tiro pueden tener muchas formas, dependiendo de la edad, habilidades y la temporada en la que el lanzador se encuentra. Si nos enfocamos en la pretemporada, podemos ver la variedad de maneras en la cual se puede programar un entrenamiento. Pero es importante saber que los programas de lanzamiento varían según el proceso de evaluación, en conjunto con el historial de juego, entrenamiento y lesiones. 

¿Que pasa si velocidad y fuerza están bajos? Probablemente esto significa que es el mejor momento para un volumen bajo de lanzamientos con más énfasis en el gimnasio para generar una base de fuerza contundente.

¿Que pasa si la velocidad es baja, pero la fuerza es alta? Es un buen momento para hacer más trabajo de lanzamiento específico de velocidad o entrenamiento de velocidad en el gimnasio.

¿Que pasa si hay pobre calidad de movimiento en el montículo? Trabajamos específicamente con pelotas plyocare para reconfigurar tu acción del brazo, mientras trabajamos en ponernos más fuertes y móviles en el gimnasio.

¿Buena velocidad pero no es fuerte en el gimnasio? Es tiempo de que tu fuerza esté a la par de tu velocidad. 

¿Que pasa si tienen buena velocidad y también son fuertes en el gimnasio? Esto puede significar que tal vez necesiten trabajo en control o trabajo en diseño de pitcheos para mejorar sus lanzamientos secundarios.

El punto es que todas estas son habilidades. Velocidad, control, y fuerza lo cual significa que  pueden ser mejoradas. Por eso es que obtener mediciones precisas para ver específicamente dónde se encuentran los lanzadores puede ser tan beneficioso.

No hay mejor ejemplo de lo que la tecnología puede hacer para mejorar el desarrollo de los jugadores que el diseño de pitcheos (pitch design).

En la actualidad no hay razón para que un jugador que ingresa en la universidad o en pelota profesional cuando le digan que lo que necesita para pasar al próximo nivel es desarrollar un lanzamiento de menor velocidad (offspeed), no pueda conseguir feedback inmediato mientras trabaja para conseguirlo.

Cada jugador y entrenador ha pasado tiempo trabajando en un lanzamiento lento (offspeed) y luego esperando días para ver como funciona en un juego antes de modificar el agarre. Hay un inmenso valor en recortar el tiempo obteniendo lecturas de velocidad de rotación en una aplicación como Rapsodo y ver cómo la pelota sale de tu mano con una cámara de alta velocidad.

INDIVIDUALIZACIÓN ESPECÍFICA DE BATEO


El bateo tiene temas similares a los de pitcheo.

Si un atleta necesita golpear la bola más fuerte, va a tener que pasar tiempo trabajando en su swing, pero también va a tener que ponerse cómodo en el gimnasio.

Si hay inconvenientes con la mecánica que tienen que ser mejorados, deberá trabajar en hacer trabajo específico de movilidad y utilizar bates pesados y hacer ejercicios de restricción.

Si un atleta tiene problemas para batear pitcheos rápidos, sería bueno practicar batear 92. Si hay problemas bateando pitcheos lentos, practicar batear pitcheos lentos.

Aquí es también donde medir velocidad de salida (exit velocity) y ángulo del batazo (launch angle) entran en juego. Si, algunos bateadores pueden modificar su swing para batear la pelota más duro y con un ángulo más pronunciado. Pero también pueden mejorar ambas métricas convirtiéndose en bateadores más consistentes y teniendo menos contactos malos.

Hay un proceso distinto cuando tienes un bateador que ya batea la bola duro comparado con el que necesita batear la bola más duro y con un mejor ángulo.

No es la tecnología o la información en sí misma la que hace esa elección, es el entrenador mirando los números y comunicando al jugador cuáles son los pasos para pasar al siguiente nivel.

Todo esto se reduce a la evaluación—ver donde un individuo se encuentra, y luego viendo específicamente a lo que cada uno necesita mejorar como para mejorar.

DATOS Y EVALUACIÓN CONTINUA

El beneficio de tener un enfoque centrado en los datos es que las evaluaciones pueden ser continuas.

Además de las evaluaciones formales, la información que recolectamos durante el entrenamiento, además del tiempo mirando a nuestros atletas entrenando también sirve como evaluación.

Los dias de velocidad miden el progreso en velocidad justo como HitTrax puede medir el progreso en velocidad de salida y ángulo del batazo.

Aunque estos números pueden ser increíblemente valiosos, usualmente hay resistencia en cómo deberían usarse o si deberían usarse en absoluto.

Una de las cosas más inusual  acerca de que los entrenadores y jugadores no vean el lado positivo de ciertas métricas es que muchas de ellas simplemente describen lo que ocurrió: velocidad de salida (exit velocity), ángulo de batazo (launch angle), velocidad de rotación (spin rate), movimiento del pitcheo y hasta velocidad del lanzamiento son todas descripciones de lo que sucede.

No son una nueva manera de entrenar. Solo describen lo sucedido. Depende de los entrenadores y jugadores decidir la mejor manera de hacer un cambio o si el cambio es necesario.

Ahora tenemos una oportunidad increíble de medir lo que antes no podíamos. Entonces no solo sabemos lo que hacen los jugadores cuando tienen éxito, sino que podemos medir donde está un jugador y trabajar en llevarlo al próximo nivel.

Toda la información que puede medirse durante una evaluación o un entrenamiento es simplemente más información para mejor suplementar una buena instrucción.

Una buena instrucción debe ser capaz de tomar información de donde está un jugador y ayudarlo a trabajar para llegar a donde él quiere.

La velocidad de lanzamiento y la velocidad de rotación (spin rate) son valiosos para un pitcher porque nos dicen más acerca  de cómo debería lanzar. No es secreto que los lanzamientos más rápidos son los más difíciles de batear—eso está en los números. Todo lo que hace un radar es darte una idea de donde estas. Obtener información de velocidad de rotación (spin rate) de un Rapsodo puede decirle a un pitcher como utilizar su recta, y puede darle mucha información más específica sobre cómo mejorar otros lanzamientos.

Todos los bateadores quieren dar hit, entonces entender que tan fuerte y a dónde está bateando la bola es información que le va a ser útil. Luego, entender qué hacen los jugadores que son mejores que él le va a dar objetivos a los cuales apuntar.

Muchos de los argumentos en contra de estas métricas vienen ligados a algún tipo de filosofía de lanzamiento o bateo, y aquí yace el problema. Gente que no entiende que los números tienen valor por sí mismos, o malinterpretan lo que significan.

Los entrenadores pueden tomar esa información y utilizarla como un objetivo para trabajar con un jugador. ¿Cómo llegamos hasta ahí? Buena instrucción, así. Los entrenadores van a necesitar tomar la información y hacer lo que tengan que hacer para que los jugadores lleguen a esos números.

No importan las indicaciones, no importan los ejercicios (drills), solo llevemos a los jugadores de donde estan a donde están sus metas.

Ahora sabemos más sobre los jugadores profesionales que lo que sabíamos hace algunos años, y ese conocimiento debería ser utilizado para desarrollar jugadores. No estamos apuntando a un cierto promedio de bateo, porque sabemos como: los mejores de grandes ligas golpean la bola más frecuentemente a X MPH y a un cierto angulo, entonces estos son los objetivos que necesitamos tener para ser mejores.

Si solo voy a conseguir tres o cuatro hits por cada diez turnos, entonces debería entrenar para conseguir la mayor cantidad de hits a X velocidad y con ángulo Y para maximizar el valor de esos hits.

La información recolectada durante el periodo de entrenamiento se suma a la información que puedo obtener en la evaluación formal, para darme una imagen más completa.

CONCLUSIÓN

Tanto el pitcheo como el bateo son increíblemente difíciles, entonces cuánto más información obtengamos para aprender sobre una pieza del rompecabezas, más beneficioso será.

No se trata de tecnología e información vs instrucción técnica. La tecnología y la información pueden llenar los huecos que los jugadores y entrenadores han estado intentando resolver desde hace tiempo. El entrenador promedio instintivamente sabe más acerca del juego de lo que cualquier número le puede decir.

Pero los mejores entrenadores van a ser los mejores traductores. Ser capaz de tomar esta información y comunicarla a un atleta para que ambos entiendan dónde están y donde necesitan estar.

La ventaja clara la tienen los entrenadores que pueden crear relaciones y comunicar a los jugadores lo que necesitan para mejorar utilizando información para registrar el progreso.

Los entrenadores conocen bien a los jugadores y saben cómo pueden hacer llegar el mensaje, cada atleta es diferente entonces los mejores entrenadores podrán hacer coincidir los datos con el jugador en una manera de que él lo pueda entender.

Tener un proceso formal de evaluación significa que tu programa va a tener individualización. Las evaluaciones le dan forma a la planificación, lo que significa que vés donde está el jugador y le das los objetivos que necesita para progresar.

Medir todas estas partes no es lo único importante, porque por supuesto todos queremos que los atletas rindan mejor en situaciones de juego. Medir todos estos datos te da una imagen mucho más clara de cómo un jugador puede desarrollarse y esa es la próxima etapa del juego.

Este artículo fue escrito por Michael O’Connell (Research Associate)

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