EL IMPACTO DEL SISTEMA NERVIOSO AUTÓNOMO EN LOS JUGADORES DE BÉISBOL

Marzo 31, 2020

En algún punto en sus carreras, muchos jugadores de beisbol tienen que pasar tiempo bajo el cuidado de un proveedor médico.

Lo que le decimos a los atletas bajo ese cuidado, es que esto puede tener efectos psicológicos a largo plazo que se manifiesten de manera física.

Tradicionalmente, el estándar de atención ha sido identificar áreas del cuerpo que no se mueven óptimamente, asignar culpa a esas áreas como la razón por la cual un atleta se lastimó y luego “arreglar” esas áreas.

Mirándolo con poca perspectiva, esto tiene sentido, y este modelo ha ayudado a muchos atletas.

Sin embargo, el impacto psicológico que puede tener esto en una persona es frecuentemente ignorado—y es un impacto que es a veces más severo para un atleta que está intentando permitirle a su cuerpo competir en altos niveles.

EL DOLOR NO ES SOLO DE LA LESIÓN

Recientemente trabajé con un atleta que estuvo en fisioterapia intermitentemente durante los últimos años con pequeñas fracturas por estrés en la columna lumbar. Era muy responsable para completar su programa de ejercicios en casa, y escuchaba con atención las instrucciones de su doctor.

Durante gran parte de la secundaria, a este atleta le dijeron que él seguía lastimándose por una debilidad en su abdomen y caderas, junto con tener poca flexibilidad torácica. Su fractura ha sanado hace ya un tiempo, sin embargo todavía tiene dolor cuando hace actividades de béisbol.

Durante su examen, el demostró buena movilidad con algunas debilidades todavía existentes. Cuando contó lo que estaba hacienda en su casa, explicó los ejercicios que el doctor le dio en el pasado.

Le pregunté, cuán frecuentemente está pensando en proteger su columna. Me contest, “Casi todo el tiempo”.

En ese punto, hable con él acerca de cómo su fractura sanó y le expliqué que cualquier fortalecimiento del abdomen debía venir de su programa de fortalecimiento.

Comenzamos a retirarlo de los ejercicios que eran parte de su rutina normal de “cuidado de la columna vertebral”, y luego de unas visitas su fuerza estaba en niveles normales y su dolor era significativamente menor.

Las lesiones son mucho más complejas que “esta parte del cuerpo es ineficiente, por lo tanto esta otra área sufre”.

La carga creciente, nivel de entrenamiento, nutrición, cantidad de sueño, estrés mental, cambios ambientales y muchos, muchos otros factores pueden jugar un rol en la descomposición del tejido.

Dejando esos factores de lado, lo que muchas veces se puede ignorar es el hecho de que el estrés mental y emocional juegan una parte muy importante en el bienestar de un atleta.

EL IMPACTO DEL ESTRÉS EN UN ATLETA

Estrés es como tu cuerpo responde a eventos en tu vida.

Relaciones, escuela, trabajo y entrenamiento son ejemplos de estresores. Tus experiencias y cómo manejas esos estresores pueden mover a tu cuerpo hacia un estado simpático o parasimpático (corre o lucha).

Idealmente, tu cuerpo mantiene un buen y fluido balance entre estos dos estados.

Cuando llega el momento de entrenar y rendir, quieres que tu sistema nervioso simpático esté más activo. Cuando entrenas o un juego ha terminado, es momento de moverte a un estado más parasimpático para recuperarte.

Pasar mucho tiempo en un extremo del espectro puede impactar al rendimiento y la salud de manera negativa. Puede ser que las actividades demanden más al cuerpo de lo normal, especialmente si el sistema simpático se vuelve dominante.

parasympathetic vs. sympathetic nervous system

Un ejemplo de esto sería un atleta que está adolorido luego de lanzar un bullpen de 40 lanzamientos en una semana donde tuvo tres exámenes, en contraposición a una semana donde no tuvo exámenes.

El estrés del bullpen no cambió, pero probablemente estén en un estado simpático debido al estrés de los exámenes.

Como se vio antes, ciertos estresores pueden mover tu cuerpo a un estado simpatico o parasimpatico.

Tomemos otro ejemplo de un lanzador que vi recientemente con una lesión de hombro que tuvo durante la temporada. Inicialmente tenía una rigidez en la parte detrás del hombro que estaba ignorando.

Continuó lanzando a pesar de ello, incrementando la rigidez y la fatiga y eventualmente tuvo una lesión. Su hombre desde entonces ha sanado y ha retornado a su rutina de lanzamiento normal.

Pero ahora está nervioso acerca de sentir cualquier tipo de rigidez en la parte de atrás de su hombro. Su cuerpo está más atento a esa sensación de lo que estaba antes.

La rigidez en si misma, la cual puede ser una consecuencia normal de lanzar, es ahora un estresor que puede moverlo hacia un estado simpático.

Esto podría ser tanto un beneficio como un detrimento para el atleta. Puede potencialmente alertarlo acerca de la fatiga y que debería reducir los volúmenes de su rutina de tiro.

O, que podría tomar cualquier rigidez como una potencial señal de lesión, inmediatamente parar, y ser incapaz de hacer cualquier progreso significativo en su entrenamiento por el miedo constante a lesionarse nuevamente.

Las experiencias de un atleta con los proveedores médicos también pueden convertirse en estresores a largo plazo que sean perjudiciales. Durante la recuperación, fue a un doctor que le diagnosticó GIRD (Glenohumeral Internal Rotation Deficit según su sigla en inglés) (una pérdida de rotación interna del hombro) y se lo señaló como la principal razón de su lesión.

Asistió a un fisioterapeuta, donde le dijeron que su lesión era el resultado de debilidad en sus músculos escapulares y rigidez en sus caderas. Utilizando nuestro ejemplo actual, solo con esta experiencia de lesión, el atleta ahora tiene los siguientes pensamientos negativos asociados con lanzar:

  • “Rigidez en el hombro significa que estoy por lastimarme”
  • “Tengo GIRD y si mi hombre no es flexible, me voy a lastimar”
  • “Mi hombro débil me pone en riesgo de lesionarme”
  • “Si no mantengo mis caderas móviles, me voy a lastimar”


Sin embargo, ninguna de estas afirmaciones en difinitiva son verdad.

Hay muchos atletas con caderas inflexibles y hombros que se ponen rígidos mientras lanzan pero pueden lanzar a un nivel extremadamente alto sin nunca sufrir una lesión. ¿Eso significa que este atleta jamás debería enfocarse en esas áreas con su entrenamiento? Por supuesto que no.

Pero tampoco necesita pasar media hora todos los días enfocándose en ejercicios correctivos para estas áreas. El alto rendimiento atlético requiere un atleta que tenga una gran cantidad de confianza en su propio cuerpo.

Si cada falla que un atleta posee se la señala en una camilla, no solo reduce la confianza que un atleta tiene en él mismo, pero sino que puede crear un estresor crónico. Esto podría llevarlos aún más hacia el lado simpático del espectro, reduciendo su capacidad de adaptarse a otros estresores que ya existen en el béisbol y en la vida.

¿QUÉ PODEMOS HACER?

Entonces, ¿qué podemos hacer para asegurarnos que los atletas estén recibiendo cuidado de alta calidad pero sin desarrollar una mentalidad fragil?

Lamentablemente, no creo que haya una respuesta simple para esta pregunta.

Creo que la respuesta empieza con entender que muchos factores entran juego en una lesión o en un bajo rendimiento. Si bien las deficiencias de movilidad juegan un rol, lo más probable es que no contribuyan más que estado físico, cargas recientes, recuperación y demás.

Muchas veces sugiero la idea de hacer un “inventario” de qué está sucediendo en sus vidas. Esto puede ser una reflexión al final de un entrenamiento, un ejercicio para escribir en un diario, o alguna otra práctica. Esto puede ayudar a identificar cosas adicionales en sus vidas que podrían estar impactando en su entrenamiento.

Durante la semana pasada, tal vez su brazo no se sintió genial. Pero a medida que empiezan a mirar para atrás, se dan cuenta que tal vez tuvieron un problema con un amigo cercano. O que tal vez no subieron su velocidad, pero tampoco estuvieron durmiendo bien porque les cuesta dormirse pensando en eso.

Que un atleta se de cuenta el mismo de sus estresores puede tener un beneficio en impedir que se convierta en simpático-dominante.

Atletas, entrenadores, padres y proveedores de salud deberían educarse acerca de este proceso. También deberían educarse en cuan adaptable el cuerpo humano realmente es. Aun en la ausencia de “movimiento óptimo”, nuestros cuerpos se adaptan al estrés y se vuelven más resistentes.

Enfocarse en construir esa resistencia debería ser justo tan—o tal vez más—importante que tratar de arreglar áreas que son ineficientes. Darle a los atletas ese conocimiento y sensación de ser un humano fuerte y adaptable puede ser una gran herramienta para ellos en su objetivo de ser un atleta de alto nivel y saludable.

Por Terry Phillips, DPT

English, Nick. “Sympathetic Vs Parasympathetic: Why Every Athlete Needs to Understand the Difference.” BarBend, 16 May 2019, barbend.com/sympathetic-vs-parasympathetic-athletes-benefits/.

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Ritter, Mike. “Winning The Olimbic Games: Why You Need to Understand Allostatic Balance.” The Paleo Diet – Robb Wolf on Paleolithic Nutrition, Intermittent Fasting, and Fitness, 13 Feb. 2017, robbwolf.com/2015/01/21/winning-the-olimbic-games-why-you-need-to-understand-allostatic-balance/.

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